
Esta semana estuvimos filmando la última Bicita del año, en uno de los descensos más completos y mágicos del Ecuador. Se trata del Famosísimo Play 3, que lleva este nombre al igual que el video juego, porque es un downhill tan impresionantemente hermoso que no parece real.

El principio del descenso a 3200 m.s.n.m es dentro de un bosque típico de altura, con pumamaquis, una vegetación impenetrable y justo dividiendo este bosque en dos, hay un camino de tierra negra que se extiende como tobogán.

Fue ahí donde empezamos el video, filmando a Andrés Sotomayor y Patricio Pereira, estos 2 amigos cuencanos que nos impresionaron con su velocidad, técnica y estilo.

Conforme desciendes, la tierra del Play 3 se torna roja. Hasta llegar a estas “Dunas” que son el lugar perfecto para saltar.

El downhill continua por una bajada muy empinada de piedras sueltas, para luego entrar a otra especie de dunas amarillas, luego entras al “bosque destruido” que es un bosque de eucalipto que crece sobre unas gradas de piedra blanca y fue aquí en el primer día de filmación donde Andrés Sotomayor tuvo una gran caída que podrán ver en el video de La Bicita. Por suerte no fue muy grave y pudimos continuar al siguiente día y así acabar LA BICITA, que tendrá un preestreno en el festival de Cine de Montaña, en el Ocho y Medio, a fines de este mes.


Algo que vale la pena mencionar es que el Play 3 pasa por un camino que parece incaico, que atraviesa una comunidad de la cual no podemos dar el nombre, justamente porque la comunidad esta muy molesta y asustada del peligro que es tener bicicletas bajando a toda velocidad por un camino tan transitado por peatones.
Varias veces mientras filmábamos tuvimos que dialogar con la gente y pedirles permiso para poder pasar. Sin embargo la gente de la comunidad nos contó que gente en bicicleta baja a toda velocidad, sin parar ni siquiera a saludar, dañando el camino, las gradas de piedra, asustando al ganado… Por esta razón decidimos no dar a conocer la locación del Play 3.

Ojalá esta lección haga reflexionar a los ciclistas y así todos darnos cuenta que muchas veces los caminos por los que transitamos son vitales para otras personas, al recorrerlos con bicicletas, dañamos las gradas, abrimos grietas, erosionamos el piso y contaminamos. Así que la próxima vez, tratemos de ser más respetuosos con los lugares que visitamos.





